Los nuevos productos cosméticos: el fin de la etiqueta "SIN"

Hoy os traemos la nueva normativa y reinvindicaciones que ha establecido la Unión Europea en cosmética, que afectará al etiquetado y marketing de los nuevos productos tanto para humanos como para nuestras mascotas.




En El Corgi Manchego nos encanta analizar etiquetas y estudiar ingredientes, por tanto conocemos igualmente el lado oscuro del marketing de la cosmética natural como el de la convencional. Y es que ni todo es tan malo como nos lo venden, ni todo es tan bonito como nos lo pintan. Siempre hemos defendido que la naturaleza es química, siendo el producto perfecto aquel que contiene un fórmula equilibrada y adaptada a cubrir nuestras necesidades dermatológicas.


Antes de comenzar el post, debemos de tener claras una serie de cuestiones:


1º) Todos los productos que actualmente se venden y comercializan en los países de la UE son libre de testado animal, lleve o no el sello privado y no reconocido por ninguna organización gubernamental del "Cruelty-free". Esta petición fue llevada en 2003 por un grupo belga defensor de los derechos de los animales. El tribunal europeo dictaminó a su favor afirmando que el testado de productos cosméticos en animales no podía seguir siendo una práctica legítima si Europa y sus estados miembros querían avanzar en el derecho animal. A partir de 2008, casi el 70% de las empresas que comercializaban en Europa ya eran cruelty-free (algunas decidieron incluirlo en su etiquetado de forma individual o pagando a alguna empresa externa). El tribunal europeo de justicia facilitó a la empresas cosméticas una adaptación periódica de sus formulaciones y laboratorios, hacía una técnica del no testado e ingredientes que no eran necesarios de testar en animales, como fecha límite diciembre de 2013. Con esto queremos dejar claro que todos los productos cosméticos que actualmente se venden en Europa en los países de los estados miembros son libre de testado animal de por ley a partir de enero de 2014. Es importante especificar este detalle ya que hay empresas que venden sus productos más caros por el simple hecho de ser "cruelty-free". Que NO os engañen, no deben de cobraros más por esto, cuando es algo, en el caso del libre de testado animal debe de hacerse de POR LEY. Dejemos claro que la circulación de un producto cosmético regulado conlleva el cumplimiento de una documentación reglada muy estricta, por lo que es imposible que una empresa teste y venda en Europa.


Otro punto a tener en cuenta es que en algunos países como China es obligatorio el testado. Si consideramos una opción ética el libre testado en animales, es lógico que no se consuman productos de esa marca, puesto que en Europa no testa, pero en China sí porque la ley de éste país lo estipula como obligatorio.


Todas las marcas que vendan en Europa pero en China también, en éste último deberán testar.

De hecho, la famosa marca The Body Shop, aquella que creó en 1976 el primer símbolo del conejito y luchar contra el testado animal (con su #foreveragaintsanimaltesting), resulta que pertenecía a L'Oreal, una de las empresas que más testado en animal ha realizado..... por tanto, aunque tenga el sello cruelty-free en Europa, ya que el etiquetado es diferente, esta marca testa en China (ambos nombres comerciales tienen el mismo laboratorio de producción).


Actualmente, The Body Shop estuvo en quiebra durante varios años debido a que muchos de sus consumidores se hicieron eco del marketing etiquetado como "quimiofobia", y muchos afirmaron: "creemos que no es necesario meter miedo a la población para vender un producto". Por tanto, sus ventas se vieron afectadas. Finalmente, en marzo de 2017 fue comprada por la corporación Natura. Ésta fue fundada en Brasil en 1969 por Antônio Luiz Cunha, Natura concentra la mayor parte de su negocio en la venta por catálogo de productos de perfumería y belleza de origen natural, centrándose en Argentina, Perú, Colombia y México (países donde el testado es necesario en algunos productos).

¿Cómo hará frente esta marca a su fama de libre testado? Lo desconocemos.

Lo más seguro es que con el tiempo modifiquen su etiquetado en estos países.


Nosotros en casa no utilizamos productos de L'Oreal, pero tampoco de The Body Shop, así como de otras marcas supuestas "cruelty-free", puesto que son el mismo laboratorio (el actual propietario Natura testa en Argentina y Perú) y "barren" para la misma casa, y por motivos éticos nos negamos a comprar un producto que sale del mismo laboratorio con el nombre "Pepe" o "Pepito" puesto que es lo mismo y realizan las mismas técnicas.


Resumen: ¿debemos fiarnos del sello del conejito? Rotundo, NO. Si hay alguna marca en la que estés interesado/a, mira siempre que venda en Europa y NO lo haga en China, puesto que allí es obligatorio testar. Nuestra ética siempre irá encaminada a apoyar marcas europeas y españolas, así como de nuestros vecinos portugueses, puesto que son marcas que su mercado principalmente es España o Europa. Así, nos aseguramos que cumplen siempre la normativa Europea y la leyes judiciales cosméticas con respecto a los estados miembros.


2º) Los sellos "libre de parabenos", "SIN", "cruelty-free" o "vegan", así como los sellos ecológicos y/o de cosmética natural y/o orgánica no están regulados por organismos oficiales públicos de salud, sino que son empresas privadas de cosmética quienes realizan una normativa de lo que "es" y "no es" aceptado en la cosmética natural y ecológica, creando miedo en el consumidor medio debido a su desconocimiento. Para poneros un ejemplo, imaginad que Nestlé crea su propio sello de "comida natural" y se lo coloca a sus productos. Si eres una empresa tercera y deseas ese sello, debes de pagar X a Nestlé para utilizarlo en tu etiqueta. ¿Ese sello hace de mayor calidad esos productos? Para nada. Dependerá de los ingredientes de este producto, su información nutricional y la cantidad de porcentaje de algunos factores a tener en cuenta en la alimentación, como los azúcares añadidos. Esto es exactamente lo que está sucediendo en marcas de cosmética que basan la "calidad" o "formulaciones" de sus productos sólo en la confianza que le aporta a un consumidor, el sello, por ejemplo de Vegan o de Eco-cert (por citar dos ejemplos).


Resumen: la cosmética natural y/o ecológica y/o orgánica no es mejor ni peor que la convencional. Hemos visto muchas etiquetas de cosmética natural con formulaciones pésimas y de mala calidad (con sellos de certificaciones privadas). ¿Qué es lo verdaderamente importante? La calidad de la formulación y el orden de sus ingredientes, así como el origen de estos. En nuestro blog tenemos un post donde especificamos los ingredientes que son convenientes evitar en los champús de cosmética natural para tu mascota.


3º) Los parabenos son conservantes seguros. A los medios de comunicación les encantan los estudios independientes y alarmantes de cualquier cosa. Tanto fue así, que aquel famoso estudio que los parabenos eran el demonio, resulta que no es científicamente correcto. Hay conservantes mucho peores y se comercializa con ellos en su justa medida. Los parabenos de cadena larga se prohibieron hace más de 20 años, y tanto en cosmética como en alimentación, siempre se aconseja un consumo reducido, puesto que todo en exceso es malo. Puedes llegar a tener un fallo renal grave por un exceso de vitamina A, pues con los parabenos es lo mismo.


Resumen: no confieis en los "estudios" que comentan por la televisión o lo que leáis por blogs de personas que no comprenden la mayoría de los ingredientes de una etiqueta y sólo repiten lo que han leído por ahí del marketing de X marca cosmética. Si tenéis dudas sobre algún compuesto, acudid a los BOE, a los reglamentos del parlamento europeo y, sobre todo, a esto último: los METAESTUDIOS. Son muy importantes puesto que lo realizan en conjunción diferentes universidades y expertos, no sólo recogiendo nuevos datos, sino a su vez comparando con otros estudios anteriormente realizados.


4º) La química y lo natural van unidas de la mano: huye del marketing que lo separe. La mayoría de los ingredientes naturales que utilizamos en los laboratorios están sintetizados o modificados para separar los principios activos tóxicos de los que son beneficiosos para nuestra salud. Es muy arriesgado realizar algunos tipos de cosméticos en casa, como por ejemplo serums o cremas faciales, puesto que tienen ingredientes difíciles de utilizar, y lo sentimos mucho, pero la nevera de tu casa no es la de un laboratorio. Hemos visto reacciones alérgicas fuertes por utilizar productos naturales sin ningún tipo previo de conocimiento, solo siguiendo algunas recetas que ponen en internet. Tened mucho cuidado con estas cosas.

Muchas veces nos preguntáis que cuál tipo de cosmética causa más reacciones alérgicas, la natural o la convencional, y lo cierto es que las dos causan el mismo tipo de porcentaje alérgico.


Resumen: huye de las etiquetas que pongan SIN (sobre todo, de las que ponen SIN tóxicos, porque no tiene ningún sentido). El marketing del miedo al consumidor es una estrategia ruin para conseguir más ventas y hacerle comprar sólo sus productos, o ese tipo de productos, puesto que sin comprender realmente los ingredientes se enjuicia a un tipo u otro debido a un tipo de marketing desleal y separatista. En el mercado de la cosmética, sucede lo mismo que en el de la alimentación o ultraprocesados: NO SE VENDEN PRODUCTOS/ALIMENTOS TÓXICOS. Evidentemente, existen diferentes categorías de productos desde la A a la E, siendo ésta última la de peor calidad. Esta en nuestra mano decidir cuál de ellos adquirir, pero ninguno es tóxico o contiene ingredientes tóxicos.






¿Cuáles son los nuevos cambios que vamos a ver a partir de Julio de 2019 en el etiquetado de los productos cosméticos?

Pues tiene mucho que ver con respecto a este último punto que hemos tratado: las etiquetas SIN. Anteriormente, no existía una manual de buenas practicas con respecto a la cosmética actual que se vende como "sin x ingredientes", dando vía libre a algunas empresas para utilizar un marketing desleal y que ha llegado a producir "quimiofobia" entre la población española y europea. Dado es el caso, que la comisión europea reguladora ha tenido que ponerse manos a la obra y crear un grupo de trabajo sobre los productos cosméticos actualmente en el mercado. Este primer documento se creó el 3 julio de 2017, y recientemente, sólo hace un par de semanas, se incorporaron 3 anexos a este documento, en el cuál figuran que serán aplicables a partir de 1 de julio de 2019.


Anexos añadidos I-II-II

De acuerdo con el Reglamento (UE) nº 655/2013 de la Comisión, las reivindicaciones sobre los productos cosméticos deberán ajustarse a los unos criterios comunes, de los que vamos a destacar algunos de ellos, debido a la extensión considerable del documento:


1) ANEXO I Cumplimiento de la legislación

- No se debe de reivindicar que el producto ha sido autorizado o aprobado por una autoridad competente de la Unión, puesto que los productos cosméticos están permitidos en el mercado de la Unión sin ninguna aprobación gubernamental. De igual manera, no se debe de poner la marca CE en los productos cosméticos, puesto que haría pensar al consumidor que se encuentra bajo un régimen reglamentario distinto del Reglamento de los Productos Cosméticos. La aceptabilidad de una reivindicación se debe de basar en la percepción que de un producto cosmético tiene el usuario final medio, normalmente informado y razonablemente atento y prudente, teniendo en cuenta factores sociales, culturales y lingüísticos en el mercado en cuestión.


Ejemplo: La reivindicación "este producto cumple con las disposiciones de la legislación sobre cosméticos de la UE" no está permitida puesto que todos los productos comercializados en el mercado de la UE deben cumplirlas. Aquí entraría el apartado del Cruelty-free, puesto que es una disposición que debe de cumplirse de por ley en todos los estados miembros.



- No se deben de realizar reivindicaciones que den la idea de que un producto presenta un beneficio determinado cuando este consista en el mero cumplimiento de los requisitos mínimos legales.

Ejemplo: La reivindicación "este producto de cuidado de la piel no contiene hidroquinona" no está permitida puesto que la hidroquinona está prohibida en la legislación sobre cosméticos de la UE para este fin.




2) ANEXO I Veracidad

- Ni la presentación general del producto cosmético ni las reivindicaciones individuales hechas para el producto deben de basarse en información falsa o irrelevante.

Ejemplo: La reivindicación "sin silicona" no se debe de realizar si el producto contiene silicona.

Otro ejemplo: La reivindicación "48 horas de hidratación" no está permitida si el conjunto de evidencias solo sustentan un periodo de hidratación más corto.


- Si se reivindica que un producto contiene un ingrediente determinado, este debe de estar presente de forma deliberada.

Ejemplo: A fin de ser veraces, los productos que explícita o implícitamente reivindiquen contener miel deberán contener realmente miel, y no solo aromatizantes de miel.


- Las reivindicaciones de un ingrediente determinado no deben de dar a entender que el producto acabado tiene esas mismas propiedades cuando no las tiene.

Los mensajes publicitarios no deben de dar a entender que la expresión de una opinión constituye una reivindicación que se haya verificado, salvo que tal opinión se sustente en pruebas comprobables.

Ejemplo: No se debe de realizar la reivindicación "contiene aloe vera hidratante" ni incluir una imagen destacada de aloe vera si el producto en sí mismo no tiene un efecto hidratante.




3) ANEXO I Honradez

- La reivindicación de los efectos de un producto no debe de ir más allá de las pruebas disponibles.

Ejemplo: La reivindicación "un millón de consumidores prefiere este producto" no debe de estar permitida si se basa solo en la venta de un millón de unidades.

Las reivindicaciones sobre la eficacia no deben de basarse en imágenes manipuladas electrónicamente del "antes /después" si el anuncio induce a error en cuanto al efecto del producto (Goodbye, anuncio Revitalif de L'Oreal)


- Esta que os vamos a mostrar ahora es de vital importancia y cambiará mucho el marketing: "Las reivindicaciones no deben de atribuir al producto en cuestión características específicas (es decir, únicas) si otros productos similares poseen las mismas características".

Por ejemplo: ciertas fragancias suelen contener una cantidad tan alta de alcohol que no es necesario el uso de conservantes adicionales. En este caso, sería deshonesto destacar en la publicidad el hecho de que la fragancia no contiene ningún conservante, puesto que el alcohol ya hace esta función.



4) ANEXO I Imparcialidad (nuestra parte favorita)

- Las reivindicaciones relativas a productos cosméticos deben ser objetivas y no deben de denigrar a los demás por el simple hecho de ser competencia, ni denigrar a los ingredientes utilizados legalmente.


Os ponemos dos ejemplos muy claros que seguro que los habéis leído: "Bien tolerado ya que no contiene aceites minerales" es una afirmación desleal con otros productos que son igualmente bien tolerados,

o "Bajo en alérgenos porque no lleva conservantes" = mentira como una casa, porque NO todos los conservantes son alergénicos.





Los siguientes puntos que vamos a destacar son los cambios que se van a suceder en las etiquetas SIN, distribuidos en los puntos comunes del Anexo III. ¡Vamos allá!


1) Las reivindicaciones «sin» o reivindicaciones con significado similar no deberán de efectuarse en ingredientes cuyo uso está prohibido en productos cosméticos por el Reglamento (CE) no 1223/2009.


2) En caso de reivindicaciones sobre la ausencia de grupos de ingredientes con funciones definidas en el Reglamento (CE) no 1223/2009, como conservantes y colorantes, el producto no debe de contener ningún ingrediente que pertenezca a ese grupo según se define en este Reglamento.

Si se sostiene como reivindicación que el producto no contiene un ingrediente específico, el ingrediente no debe de estar presente ni liberarse.

EJEMPLO: La reivindicación ‘sin formaldehído’ no debe de estar permitida, si el producto contiene un ingrediente que libera formaldehído, como diazolidinil urea, utilizada en cosmética natural. Igualmente, ya no podrá aparecer "sin conservantes" de ningún tipo, puesto que todas las formulaciones deben llevar conservantes tanto para mantener el buen estado de la formulación como conservantes anti-bacterianos para evitar la proliferación de microorganismos.


3) Las reivindicaciones «sin» o reivindicaciones con significado similar no deben de permitirse cuando impliquen propiedades garantizadas del producto, en función de la ausencia de ingredientes, que no pueden darse.

EJEMPLO: No está permitida la reivindicación ‘sin sustancias alergénicas/sensibilizadoras’. No puede garantizarse la ausencia completa del riesgo de una reacción alérgica, puesto que hay personas alérgicas a ciertos compuestos naturales y/o sintetizados, y el producto no debe de dar la impresión de que sí es apto en cualquier dermis, puesto que no lo es.


4) Las reivindicaciones «sin» o reivindicaciones con significado similar dirigidos a grupos de ingredientes no deben de permitirse si el producto contiene ingredientes con funciones múltiples y entre

ellas está la mencionada reivindicación «sin». Pueden ser posibles ciertas excepciones, por ejemplo, a partir de resultados de unchallenge test sin los ingredientes concretos (para cosméticos muy específicos y/o cosmética de farmacia).

Ejemplo: La reivindicación ‘sin conservantes’ no debe de usarse cuando un producto contenga ingredientes que indiquen un efecto protector frente a microorganismos, que no están incluidos en el anexo V del Reglamento 1223/2009, como el alcohol. Si la persona responsable tiene pruebas de que el ingrediente concreto o la combinación de dichos ingredientes no contribuye a la protección del producto, podría ser adecuado usar la reivindicación, como por ejemplo, resultados de unchallenge test de la fórmula sin el ingrediente concreto.

Otro ejemplo nombrado anteriormente: La reivindicación ‘sin perfume’ no debe de usarse cuando un producto contenga un ingrediente natural y/o sintético que ejerza función aromatizante en el producto, sin importar sus otras posibles funciones en el producto.


5) Las reivindicaciones «sin» o reivindicaciones con significado similar no deberán de permitirse cuando impliquen un mensaje denigrante, sobre todo cuando se basan principalmente en una presunta percepción negativa sobre la seguridad del ingrediente o grupo de ingredientes.

Ejemplo: ciertos parabenos de cadena corta son altamente seguros cuando se usan conforme al Reglamento (CE) no 1223/2009. Si se considera el hecho de que todos los productos cosméticos deben de ser seguros, la reivindicación ‘sin parabenos’ no debe de aceptarse, ya que es denigrante para el grupo total de parabenos.

Fenoxietanol y triclosán son seguros cuando se usan conforme al Reglamento de cosméticos (0,001%). Por ello, la reivindicación ‘sin’ en dichas sustancias no debe de aceptarse ya que denigra sustancias autorizadas.


6) Las reivindicaciones «sin» o reivindicaciones con significado similar deben de estar permitidas cuando facilitar una elección informada para un grupo específico de destinatarios o usuarios finales.

Las siguientes reivindicaciones deben de estar y son permitidas si también cumplen con los demás criterios comunes:

-‘sin alcohol’, por ejemplo, en un enjuague bucal diseñado como producto para la familia.

-‘sin ingredientes de origen animal’, por ejemplo, en productos diseñados para veganos.

-‘sin acetona’, por ejemplo, en esmalte de uñas, para usuarios que quieren evitar este olor concreto.





La reivindicación de hipoalergénico para champús de bebés o mascotas con piel sensible


La reivindicación «hipoalergénico» solo puede usarse en casos en los que el producto cosmético se ha diseñado para minimizar su potencial alergénico. La persona responsable debe de tener pruebas que respalden la reivindicación mediante la verificación y confirmación de un potencial alergénico muy bajo del producto, a través de datos científicamente sólidos y estadísticamente fiables, como por ejemplo, revisión de datos de vigilancia pos-comercialización. Esta evaluación debe de actualizarse de forma continua.


Si se afirma que un producto es hipoalergénico, la presencia de alérgenos conocidos o precursores de alérgenos debe de evitarse por completo, en concreto de sustancias o mezclas:


1) Identificadas como sensibilizadores por el CCSC o comités anteriores que evalúan la seguridad de ingredientes cosméticos.

2) Identificadas como sensibilizadores cutáneos por otros comités de evaluación de riesgos oficiales.

incluidas en la clasificación de sensibilizadores cutáneos de categoría 1, categoría secundaria 1A o categoría secundaria 1B, según los nuevos criterios establecidos por el Reglamento CLP19;

3) Identificadas por la empresa en relación a la evaluación de reclamaciones de consumidores.

reconocidas generalmente como sensibilizadoras en literatura científica.

de las que falten datos relevantes sobre su potencial sensibilizador.

Tal y como hemos detallado anteriormente en un anexo, el uso de la reivindicación «hipoalergénico» sólo es una estrategia de marketing, y no garantiza la ausencia completa de un riesgo de reacción alérgica, así como el producto no debe de dar la impresión de que sí.


Como habéis comprobado, muchas marcas de cosmética tanto convencional, como natural, tanto para humanos como para nuestras mascotas, van a tener que comenzar a realizar un marketing más sincero y veraz. Pero es muy probable que a partir de ahora muchas empresas cambien sus estrategias. De hecho, esta misma semana ya hemos comprobado como algunas marcas de cosmética han eliminado de sus perfiles de IG, su reclamo publicitario de "toxic free" o "paraben free". ¿Desaparecerá también ese hashtag #toxicfree?

Aún es pronto para saberlo, pero lo que sí tenemos claro, es que con nuestro blog esperamos arrojar un poquito de luz a este mundo tan oscuro y controlado por la publicidad, tanto alimentaria como en la cosmética, aportando nuestro granito de arena con conocimientos científicos y respaldado con metaestudios, claros y concisos, sobre los distintos ingredientes y reglamentos.


Este año 2019 dile "adiós" un poquito más a los anuncios desleales, a las etiquetas sin parabenos, sin perfume, sin sulfatos y "cruelty-free". ¿Cómo podremos entonces conocer los ingredientes si por ejemplo no queremos utilizar sulfatos en nuestra vida diaria? Muy fácil. Conociendo los que hay y mirando siempre muy bien las etiquetas, tanto de lo que comemos como de lo que nos ponemos en nuestra piel, el órgano más extenso de nuestro cuerpo. Desde El Corgi Manchego, nos hemos propuesto traeros un listado de ingredientes con el que los podréis identificar algunos tipos de productos, recomendaros otros y avisaros de cuáles son los mejores a evitar, y si tenéis alguna consulta, no dudéis en escribiros para echaros una mano.


¡Buen domingo tripulación!

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